Camiones de mercaderías descargan en el almacén como parte de las operaciones de cross-docking

¿Qué es el cross-docking? Cómo funciona y tipos

21 abril 2021

El término cross-docking hace referencia a un tipo de preparación de pedidos en el que la mercadería se distribuye directamente al usuario sin pasar por un periodo de almacenamiento previo.

El cross-docking puede adaptarse a cualquiera mercadería: poco importa que sean materias primas, artículos terminados o componentes destinados a fábricas, tiendas físicas o clientes finales.

Siguiendo la estrategia de cross-docking, la mercadería permanece en el almacén por muy poco tiempo después de su recepción. Además, con esta metodología no se produce su colocación en las estanterías y, por ello, tampoco es necesario realizar el proceso de picking. Ahí se sitúa el origen del término en inglés, ya que la operación tan solo requiere atravesar los muelles del almacén (cross the docks).

Veamos en detalle para qué sirve esta actividad logística y los tipos de cross-docking más usados.

¿Cómo funcionan las operaciones de cross-docking?

En una cadena de suministro tradicional, el almacén representa un eslabón clave que conecta a proveedores (oferta) con los consumidores (demanda). Este flujo es discontinuo, puesto que la oferta y la demanda no están sincronizadas y el nexo de unión descansa en la figura del almacén. Ahí se guardan las mercaderías hasta que se active la demanda.

Modelo de cadena de suministro tradicional
Modelo de cadena de suministro tradicional

Sin embargo, el avance de los sistemas de información y softwares aplicados a la logística ha originado cadenas de suministro cada vez más ágiles e integradas.

En este contexto es donde se populariza el cross-docking, puesto que para el éxito de esta metodología de trabajo es clave la coordinación perfecta de todos los implicados: proveedores, almacenistas, transportistas y usuarios finales.

Incluso dentro del propio almacén es necesario contar con un sistema de gestión de almacenes potente como herramienta imprescindible para responder con eficacia a las exigencias del cross-docking.

Modelo de cadena de suministro con <em>cross-docking</em>
Modelo de cadena de suministro con cross-docking

Fases del cross-docking

En general podemos concluir que las principales fases de la operación de cross-docking son:

  • 1. Programación de la distribución por parte de los proveedores.
  • 2. Recepción de la mercadería en almacén.
  • 3. Registro y revisión de la carga recibida como parte del procedimiento de control de calidad.
  • 4. Vuelta a embalar, consolidación de los pedidos (si es necesario) y expedición de la mercadería.

Tipos de cross-docking

La actividad de cross-docking se puede llevar a cabo con distintas unidades de carga (paletas, cajas, kits…). Existen diferentes formas de organizar las tipologías de cross-docking, pero si atendemos a los pasos requeridos para realizarlo, podemos destacar:

1. Cross-docking predistribuido

El predistribuido representa el modelo de cross-docking más básico. En él, las unidades de carga ya son preparadas y organizadas por parte del proveedor teniendo en cuenta la demanda final. Por tanto, la operación de cross-docking se limita a recibir las mercaderías y expedirlas sin mayor intervención de los trabajadores del almacén.

2. Cross-docking consolidado

En un esquema de cross-docking consolidado, las mercaderías sí deben ser manipuladas para adaptarlas a los requerimientos del cliente final. Entonces, las unidades de carga recibidas son trasladadas a una zona de cross-docking o área de acondicionamiento donde se examinan y ajustan a los pedidos demandados.

  • Esto puede suponer organizar paletas a partir de unidades de carga menores o a la inversa: dividir la mercadería en paquetes individuales o kits de productos.
El <em>cross-docking</em> consolidado supone preparar nuevas unidades de carga que cumplan con la demanda del cliente final
El cross-docking consolidado supone preparar nuevas unidades de carga que cumplan con la demanda del cliente final

3. Cross-docking híbrido

Se trata de un tipo de cross-docking más complejo que supone preparar los pedidos en la zona de acondicionamiento tomando parte de las mercaderías provenientes de los camiones recibidos y parte de las que ya están almacenadas en la instalación. En estos casos, las mercaderías recibidas pueden pasar a un área de almacenamiento temporal en lugar de aplicar directamente el cross-docking.

Este es un tipo de cross-docking más flexible, que permite hacer frente a una mayor variedad de situaciones, pero que también exige una coordinación eficaz de todas las tareas ligadas a esta operación.

El cross-docking no es un concepto nuevo, pero muchas empresas están haciendo uso de él para suplir las necesidades de una cadena de suministro omnicanal. En cualquier caso, antes de añadirlo a nuestras estrategias de preparación de pedidos es importante conocer las ventajas y desventajas del cross-docking y las situaciones en las que se ha revelado como una táctica exitosa. Solo así podremos evaluar la conveniencia de esta práctica para nuestra empresa.